Los pinos y San Pedro
Al borde de la terraza, los grandes pinos piñoneros dibujan la silueta más romana que existe y, a lo lejos, la cúpula de San Pedro cierra el horizonte. Es este perfil — pinos, cúpulas, luz rasante — el que generaciones de pintores se llevaron de Roma. Un motivo mil veces pintado y, sin embargo, siempre nuevo.
Un gran pino piñonero sobre los parterres, hacia San Pedro
