
VIII
Pintar de memoria
En una carta al galerista Jean-Marie Cupillard, Jean Marc Lange explica que nunca pinta del natural ni a partir de apuntes, sino solo de memoria.
Su pintura se nutre del recuerdo de los años italianos: un país descubierto a los veinte años, llegando de Normandía por París, y al que vuelve a menudo. Los temas se suceden: las playas de Ostia, las terrazas romanas, los jardines cerrados y después los jardines junto al mar.
La pintura, escribe, es un placer que uno se impone: una ambición y una lucha contra uno mismo.